Hace once años nos dejó Gustavo Antelo, Secretario Adjunto de la Asociación del Personal Legislativo y trabajador de la Imprenta del Congreso de la Nación. Militante comprometido y defensor incansable de los derechos de los trabajadores legislativos, su inteligencia, su profunda convicción política y su compromiso con la justicia social marcaron su camino y el de quienes lo acompañamos.

Gustavo era un gran orador, siempre con la palabra justa y el tono adecuado. Sabía expresar con claridad lo que muchos sentíamos y transformar las ideas en acción. Fue un amigo leal, un compañero ejemplar y una voz firme en la defensa de nuestros derechos.

Hoy lo recordamos con el respeto y el cariño que supo ganarse. Su legado sigue vivo en nuestra lucha y en la memoria de quienes tuvimos el honor de conocerlo.